Las marcas de alto valor se enfrentan a desafíos monumentales; el cambio climático, la sostenibilidad, el manejo de desechos provocados por la producción masiva. A pesar de los ingentes esfuerzos, la solución no está cerca. Los único cierto es que el rol social de las marcas va a cambiar.
Pensar a largo plazo y reconsiderar el papel que las marcas juegan en la protección ambiental es la nueva frontera de la diferenciación.
En la batalla por el reconocimiento, las marcas deben ajustar sus valores, alineándolos con objetivos socialmente responsables y comunicándolos de forma sincera, no solo a través de slogans ingeniosos, sino, a través de acciones y activaciones que demuestren un verdadero compromiso social. Los consumer insight alcanzan una nueva dimensión; no se trata solamente de incentivar la compra, hay que aumentar el capital ambiental de cada consumidor.
Si la consciencia ambiental del consumidor pudiera cuantificarse, esta cuantificación sería su capital ambiental. Cada impacto de marca, cada “moment of true”, cada compra, debe aumentar el capital ambiental del consumidor, no disminuirlo. Este enfoque amplía el campo de acción de la marca, llevándola de ser un símbolo representativo de un estilo de vida, a ser un significante de vanguardia y protección.
Los grandes cambios no ocurren de la noche a la mañana, trabajar para alcanzar los objetivos de bienestar socio ambiental, requiere aunar los esfuerzos de todos los involucrados en la cadena de valor e incluir al consumidor final. Las marcas han demostrado ser un gran elemento unificador, capaz promover valores de forma masiva. Las marcas socialmente responsables son la mejor herramienta con la que contamos para concientizar a la población general de la necesidad de un cambio urgente. Esta idea puede resultar contra intuitiva, pero, si queremos acelerar los cambios, necesitamos esfuerzos top-down y bottom-up.
Las marcas que promueven la responsabilidad social y la protección al medio ambiente, incluyendo flora y fauna, no solo promueven la sostenibilidad corporativa, sino que también desarrollan una diferenciación de marca más fuerte y duradera, tienen mejores tasas de retención del talento, son percibidas como más innovadoras, obtienen mayor financiamiento, reducen riesgos, y mejoran su valoración de mercado. Al combinar el interés por las personas, el planeta y el rédito financiero, las marcas puede crear valor real y relaciones más sólidas con sus consumidores, colaboradores, proveedores e inversionistas.
Las marcas socialmente responsables, son un buen negocio para todos.

Deja un comentario